Historias de pueblo

De un municipio de 25 habitantes al mundo

Categoría: Despoblación Página 1 de 2

Día histórico para Teruel Existe y para toda la España poco poblada

Nunca un escaño despertó tanta alegría. Ni tantas sonrisas. Es, casi con total seguridad, el escaño más celebrado al mismo tiempo en numerosas provincias más allá de ideologías políticas. En un momento crucial para España, ha triunfado una lucha común: la lucha contra el olvido, la lucha contra la despoblación. Es verdad que es sólo un escaño, ¡pero qué bien sabe!

Twitter: Teruel Existe

Teruel Existe ha ganado las elecciones en su provincia y obtiene su primer diputado en el Congreso. La agrupación de electores, con el 26,8% de los votos, se ha impuesto a PSOE (25,4%) y PP (23,8%). Gana Teruel, por supuesto. Pero, de alguna forma, también ganan Soria, Zamora, Cuenca, Burgos o Guadalajara.

¡Qué narices! Gana toda España. Absolutamente toda. Sí, porque la despoblación es un problema que afecta a la totalidad el país sin excepción. Unas zonas se vacían y otras se saturan. Así que quienes no se preocupen por la despoblación, quizá deberían hacerlo por la superpoblación.

Así pues, la llamada España Vaciada tendrá voz propia en el Parlamento. Arranca una nueva etapa para los turolenses, tan olvidados durante décadas. La Revuelta del pasado 31 de marzo, que congregó a 100.000 personas en Madrid, no podía quedarse en un suflé. Había que seguir trabajando. Y el diputado de Teruel Existe es un paso más. Un paso de gigante, como ha dicho en rueda de prensa el cabeza de lista, Tomás Guitarte.

Ahora la lucha sigue. Y lo hace con la unión de buena parte de la España poco poblada. ¡Enhorabuena Teruel Existe!

La historia de Teruel Existe

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Es la máxima que se puede aplicar al trabajo que en las últimas décadas vienen desempeñando plataformas ciudadanas como Teruel Existe y Soria ¡Ya! Nadie como ellos sabe lo que es la despoblación. Lo viven. Lo sufren en sus carnes. Como también sufren el olvido de la clase política. Por eso, hace mucho que tomaron las riendas para luchar contra el despoblamiento rural hasta situarlo en la agenda social.

Teruel Existe lleva 20 años reclamando un trato justo e igualitario para la provincia turolense, así como inversiones e infraestructuras que permitan frenar la despoblación. Según los datos del INE, Teruel perdió 9.425 habitantes en el último decenio, el 6,56% de su población. Si hace diez años, la provincia rozaba los 144.000 residentes, en 2018 la cifra cayó hasta 134.572 habitantes. De cara al futuro, el INE prevé que Teruel perderá otros 11.000 vecinos hasta 2033, quedándose en torno a los 123.000.

La primera acción reivindicativa que realizó Teruel Existe se produjo el 20 de diciembre de 1999 y consistió en un paro silencioso de cinco minutos en la capital turolense, que fue secundado por unas 20.000 personas, lo que equivalía a aproximadamente el 66% de la población de la ciudad ese año. El titular del periódico El País fue “Teruel existe, pero poco”. El periodista Jorge Rodríguez lo narró así (1999):

¿Qué pasa en Teruel para que más de la mitad de su población se haya echado a la calle para reivindicar un lugar en el mundo al grito de “Teruel existe”? Nada, no pasa nada: ni una autovía, ni una vía férrea que la una con Madrid, ni un helicóptero, ni un avión. Por eso, porque no pasa nada, entre 15.000 y 20.000 personas -la ciudad tiene 31.000 habitantes- se concentraron un buen día en silencio en sus plazas para denunciar “la situación de abandono histórico” de una provincia tan estratégicamente situada en el mapa de España que se ha quedado aislada.

Desde entonces, Teruel Existe ha protagonizado un sinfín de manifestaciones. En el año 2000, se firmó el Pacto de Teruel, por el que todos los grupos políticos se comprometieron a emprender iniciativas legislativas que satisficieran sus reivindicaciones; la plataforma mantuvo una entrevista con el entonces príncipe Felipe de Borbón y otra con la presidenta del Congreso de los Diputados, Luis Fernanda Rudí; así como la recogida de 107.000 firmas bajo el lema “Teruel en los presupuestos ¡ya!”, que entregaron tanto en el Congreso de los Diputados como en las Cortes de Aragón.

En 2001, El Justicia de Aragón manifestó en un informe la necesidad de aplicar una discriminación positiva a Teruel, recogiendo las quejas que previamente le había hecho llegar Teruel Existe. Ese mismo año, 100 personas, vestidas con trajes medievales, se desplazaron hasta Bruselas para realizar una marcha en la que representaron la muerte de la provincia. Un año más tarde, los Reyes de España, en su visita a Teruel, recibieron a la coordinadora. Ya en 2003 se produjo la primera manifestación conjunta de Teruel Existe y Soria ¡Ya! en Madrid bajo el lema “Desarrollo para todos”. Reclamaron que los fondos de solidaridad españoles y europeos fueran prioritarios para estas zonas.

En 2005, el gabinete de Presidencia del Gobierno invitó a Teruel Existe a una reunión en Moncloa para conocer de primera mano sus opiniones sobre la situación de Teruel antes de elaborar el Plan Específico que se había anunciado. Unos días después acudieron a la cita los agentes sociales de la provincia. También en 2005 y con motivo del aniversario de la Constitución Española, la entonces vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, visitó Teruel y se entrevistó con la plataforma. Acontecimientos que ponen de manifiesto uno de los ejes de acción de Teruel Existe: buscar incidencia política.

Gana Teruel, pero de alguna forma también ganan Soria, Zamora, Cuenca, Burgos o Guadalajara

Hay más puntos en el recorrido histórico de Teruel Existe. En marzo de 2008, la plataforma se entrevistó con Mariano Rajoy (entonces líder de la oposición) para exponerle sus demandas. Ya en 2010 se produjo el Primer Encuentro Nacional de Plataformas Ciudadanas que aprobó un decálogo común basado en la cohesión territorial, social y económica, bajo la premisa del desarrollo sostenible y la protección del patrimonio cultural y natural.

Desde 2015 hasta la actualidad, Teruel Existe ha participado en multitud de actos junto al proyecto Serranía Celtibérica por distintos puntos de la geografía española, incluido Zaragoza, donde en mayo de 2018 se congregaron 40.000 personas bajo el lema ¡Salvemos Teruel! Asimismo, en 2018, prestaron su eslogan a Ikea para lanzar una campaña publicitaria. Paco Juárez, portavoz de la plataforma ciudadana, argumentó así tal decisión: “Nos pensamos mucho si aceptar o no, pero nosotros no podemos hacer un anuncio de estas dimensiones: lo único que pedimos a Ikea es que fuera respetuosa con la provincia y que el mensaje fuera positivo”. Ikea no tiene ninguna tienda en la provincia turolense. De hecho, necesitó trabajadores de Zaragoza para rodar el anuncio.

En 2019, la plataforma Teruel Existe ha realizado diversos actos. En enero, por ejemplo, participaron junto con sindicatos, confederaciones empresariales, la Cámara de Comercio, asociaciones vecinales y la Plataforma en Defensa del Ferrocarril en la manifestación en defensa de la provincia que tuvo lugar en la localidad de Andorra. Reclamaron un futuro para las cuencas mineras turolenses ante el cierre de la Central de Endesa. Después, el 11 de febrero, la plataforma, junto a otros colectivos sociales y vecinales de la capital, sacó a la calle a más de 10.000 personas (casi un tercio de la población, puesto que la capital tiene 35.000 vecinos) para exigir un trato de igualdad en sanidad y más médicos especialistas. “Ser pocos no resta derechos” fue el lema.

¿Qué proponen PSOE, PP, C’s y Podemos para luchar contra la despoblación?

Tanto hablar, tanto hablar… Pero, ¿se habló algo de la despoblación en el debate a cinco de las elecciones que se celebrarán el 10 de noviembre? Muy poco, prácticamente nada. Y eso que duró casi tres horas. Y eso, también, que la despoblación es uno de los problemas más graves que afectan en estos momentos a TODA España.

Pixabay: Daniel_Nebreda

El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, fue el que más referencias hizo tanto a la despoblación como al reto demográfico en el debate electoral. En el bloque dedicado a la cohesión territorial, dijo que su compromiso “es luchar contra la despoblación y por el reto demográfico”.

Después, el candidato socialista anunció que si gana y gobierna creará un Ministerio específico que trabajará por la repoblación y el reto demográfico. Ojalá que dicho Ministerio tenga su sede en Soria, en Burgos o Zamora (sólo por citar algunas ideas) y no en Madrid, lo que sería el colmo. No cito únicamente provincias de Castilla y León por casualidad. Esta es la comunidad autónoma más afectada por la despoblación: entre los años 2007 y 2017, perdió 102.606 habitantes.

Dado que ayer todos los candidatos prefirieron dedicar el tiempo de su debate a otros asuntos, aquí recojo las medidas que plantean para combatir la despoblación en sus programas electorales:

– ¿Cómo pretende el PSOE luchar por la repoblación?

El Partido Socialista tiene un apartado dedicado al reto demográfico. Estas son sus medidas:

1.- Aprobaremos la Estrategia frente al Reto Demográfico, acorde con las directrices ya adoptadas, incluyendo la previsión de un mecanismo rural de garantía, conforme a la recomendación de la Declaración de Cork 2.0. e integrando la perspectiva de género.

Mi análisis: la aprobación de dicha estrategia no depende única y exclusivamente de que el PSOE gobierne. La cosa es más complicada. Una vez en La Moncloa, las directrices del reto demográfico se remitirán a las comunidades autónomas, ciudades con estatuto de autonomía y representantes de las entidades locales para su discusión junto con sus propias propuestas con la meta de presentar la estrategia en la próxima Conferencia de Presidentes. Así que, una vez más, toca esperar para ver si las medidas se aplicarán o quedarán como ya es habitual sobre un papel que lo aguanta todo. Habrá que ver cómo se desgranan, qué presupuestos se asignan y cómo influirán transversalmente en las políticas sanitarias o educativas, entre otras.

2.- Fomentaremos una política de infraestructuras mallar y no radial, dirigida a promover la conexión interterritorial, aumentando la inversión en cercanías ferroviarias y culminando los corredores mediterráneo y atlántico, incluida la prevista conexión cantábrico-mediterráneo.

 3.- Impulsaremos un plan de inversiones en nuestras infraestructuras ferroviarias con parámetros de calidad, sostenibilidad y justicia territorial. Disponer de un transporte ferroviario de calidad no solamente cohesiona nuestro país y facilita la movilidad de las personas, sino que, además, ayuda a reducir las emisiones. Es necesario incrementar la frecuencia de los servicios existentes de corta y media distancia.

 4.- Todas las poblaciones contarán con un servicio público de transporte que las comunique diariamente con la cabecera de comarca, así como con un servicio de atención sanitaria a domicilio, cuando no exista un centro local de salud.

Mi análisis: esta es una medida realmente interesante… y bastante difícil de aplicar. En mi pueblo, Ciruelos de Cervera, no hay centro local de salud y el médico sólo pasa consulta una vez a la semana, los viernes. En invierno, si nieva, ni siquiera acude. Por lo que, con suerte, visita el pueblo dos veces al mes. El servicio de atención sanitaria a domicilio sería lo lógico, pero teniendo en cuenta que cada vez hay menos profesionales sanitarios dispuestos a trabajar en el medio rural, ¿cómo se va a conseguir esta medida? Faltan datos.

Por otro lado, son muchos los pueblos por lo que no pasa un autobús ni para ir a la cabecera de comarca ni a ningún otro sitio. Esto no es algo que suceda ahora, sino que ya son años y años. Así pues, plantear un servicio público de transporte diario, aunque ideal, suena un tanto ficticio. Demasiado olor a promesa.

5.- Conectividad digital en todo el territorio nacional, reforzando el despliegue de banda ancha para que el 100% de la población tenga asegurada el acceso a una conexión de calidad.

Mi análisis: tocará realizar un sprint porque a 1 de julio de 2018, sólo el 48% de las localidades con menos de 5.000 habitantes tenían banda ancha de 30 Mbps. Esto, por mucho que lo prometa el PSOE o el partido que sea, es por encima de todo un compromiso adquirido en la Agenda Digital Europea, que contempla que el 1 de enero de 2020 las compañías deberán cubrir con 100 Mbps el 90% de los pueblos.

6.- Crearemos las Oficinas Comarcales para la Cohesión Territorial, favoreciendo la implicación de gobiernos autónomos y locales para la prestación de los servicios básicos en el medio rural, y para impulsar dinámicas socioeconómicas que frenen la despoblación, promoviendo el emprendimiento y el trabajo autónomo, reduciendo las cargas fiscales y administrativas y aprovechando al máximo los fondos europeos disponibles, así como la formación continua, el retorno de jóvenes y la integración de inmigrantes, en las zonas más despobladas. Todo ello, teniendo en cuenta la perspectiva de género y el relevo generacional en todas las actividades económicas.

 7.- Impulsaremos la realización de un Inventario de los bienes inmuebles y rústicos en manos muertas (sin aprovechamiento económico), con el fin de dinamizar el mercado inmobiliario y de tierras y favorecer el desarrollo de nuevas actividades económicas y la fijación de población.

Mi análisis: esta es una medida más que necesaria por los problemas de acceso a la vivienda que hay en la mayoría de los pueblos. La Federación Española de Municipios y Provincias hace años que propuso lo siguiente:

1.- Líneas de subvención para adquisición y rehabilitación de viviendas que sean primeras residencias

2.- Captar viviendas vacías y gestionar bolsas de viviendas

3.- Rehabilitación de inmuebles de la bolsa pública de vivienda rural

8.- Actualizaremos y desarrollaremos la Ley 45/2007, para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural y el correspondiente Plan de Desarrollo Rural para mantener y ampliar la base económica del medio rural de manera sostenible, y su nivel de población, y para elevar el bienestar de su ciudadanía; y para conservar y recuperar su patrimonio histórico cultural y sus recursos naturales, con especial atención a las perspectivas de los más jóvenes.

 9.- Garantizaremos la seguridad en nuestros pueblos, a partir de la recuperación del número de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, perdidos durante los siete años de la Administración anterior, y se impulsará el Plan de Infraestructuras.

10.- Introduciremos criterios territoriales para reducir la desigualdad y garantizar la efectividad de los derechos de las ciudadanas y ciudadanos, sin importar el lugar en el que vivan.

– ¿Qué propone el PP para combatir la despoblación?

Si nos atenemos al debate de ayer, nada. Absolutamente nada. Pablo Casado no hizo ni una sola referencia a la despoblación. Parece que esto a él ni le va ni le viene. Se equivoca. La despoblación no es un fenómeno aislado, sino un problema que concierne a toda España. Una parte del país se vacía y otra se llena. Unas zonas agonizan y otras se saturan. Así que allá él, si no le preocupa la despoblación, quizá debería ir preocupándose por la superpoblación.

En cualquier caso, esto es lo que dice el programa del PP:

1.- Impulsaremos un Pacto de Estado contra la despoblación para abordar desde todas las instituciones este desafío. Además, mantendremos nuestro compromiso de apoyar el papel de las diputaciones como instituciones indispensables para el desarrollo de la España rural y la provisión de servicios públicos esenciales.

Mi análisis: efectivamente que es una labor de todas las instituciones, pero también del conjunto de la sociedad civil y de los ciudadanos. No se olviden de estos últimos, puesto que son los grandes conocedores del terreno.

Por otro lado, esto de la provisión de servicios públicos esenciales es como no decir nada. Lugares comunes, palabras huecas. Señores del PP, ¿podrían concretar un poco más?

 2.- Incluiremos factores como el envejecimiento o la despoblación en la ponderación para la reforma del sistema de financiación autonómica.

 3.- Aprobaremos planes de apoyo de la actividad cinegética, una actividad con alto componente medioambiental y valor económico. Seguiremos extendiendo las licencias de caza y pesca interautonómicas.

 4.- Impulsaremos el Programa de Extensión de Banda Ancha y el Plan 300×100 para la conectividad total con alta velocidad de todos los núcleos de población de la España rural.

Mi análisis: me remito a lo anteriormente expuesto. Menos promesas y más cumplir con los compromisos adquiridos.

5.- Elaboraremos un Plan por la Sanidad y la Escuela Rural para atraer a profesionales con unas condiciones especiales que incentiven su permanencia y arraigo, y que garantice el acceso a servicios de calidad en el medio rural, poniendo especial énfasis en las infraestructuras y recursos educativos y sanitarios, sociales y de atención a la dependencia.

Mi análisis: nuevamente paja. El PP no concreta nada, ni tampoco esboza cómo ni de qué manera pretende mejorar la sanidad o la escuela rural.

 6.- Estableceremos nuevas líneas de ayuda en los planes de Vivienda para favorecer el acceso a la vivienda y el establecimiento de nuevos vecinos en las zonas rurales con escasa población. Incluiremos entre ellas ayudas adicionales a la rehabilitación para los propietarios que ofrezcan su vivienda al mercado de alquiler.

Mi análisis: ¿Nuevas líneas de ayuda? ¿Había alguna antes?

– ¿Cuáles son las medidas de Ciudadanos para el medio rural?

Albert Rivera se limitó en el debate a señalar que la despoblación es uno de los grandes problemas que tiene España. Por eso, en Castilla y León, que ha perdido más de 100.000 habitantes en la última década, Ciudadanos pactó con el PP, en el poder desde hace más de 25 años. El mismo PP que impulsó la Agenda para la Población que ha cosechado un fracaso estrepitoso con más de 10 años consecutivos de descenso poblacional.

“La desigualdad más grande de hoy es vivir en un pueblo o una ciudad. Porque no tienes pediatra, no tienes una parada de autobús. Propongo un pacto contra la despoblación”, dijo Rivera, prometiendo una tarifa plana de 30 euros a los autónomos que trabajen en el campo.

Dos matices señor Rivera:

1.- En los pueblos sí tenemos paradas de autobús, lo que no tenemos son autobuses.

2.- Esto del pacto contra la despoblación no se lo adjudique como idea original. Las plataformas sociales lo exigen desde hace mucho tiempo. Hable, por ejemplo, con Soria ¡Ya! o Teruel Existe.

Aquí las promesas que recoge el programa electoral de Ciudadanos:

1.- Llenar la ‘España vaciada’ de oportunidades de futuro.

Apoyaremos el emprendimiento en el mundo rural: los autónomos que se den de alta en municipios de menos de 5.000 habitantes tendrán derecho una cuota superreducida de 30 € durante 2 años. 

Bajaremos los impuestos a las personas que vivan y a las empresas que operen en municipios en riesgo de despoblación para fijar población y generar oportunidades con las que devolver la vida a nuestros pueblos. Fomentaremos la repoblación y dinamización económica de nuestros municipios en riesgo de despoblación, con la aplicación permanente de los siguientes incentivos:

  • Una deducción en el IRPF de hasta el 60%sobre las rentas generadas en municipios en riesgo de despoblación.
  • Una bonificación en el Impuesto de Sociedades de hasta el 60%.
  • Una bonificación en el ITP/AJD de hasta el 50%sobre las transmisiones de inmuebles y terrenos sitos en municipios en riesgo de despoblación, así como en los derechos (hipotecas, arrendamientos, etc.) que se constituyan sobre ellos.
  • Una bonificación en la cotización a la Seguridad Social de hasta el 40%.

Pondremos en marcha un Plan de Choque para eliminar la Brecha Digital en el medio rural que afecta a casi el 20% de la población española y acabaremos con la exclusión digital en nuestro país. 

Cero impuestos para garantizar el relevo generacional en explotaciones agrarias y mantener su actividad tras la jubilación de su titular. 

Mi análisis: ¿bajar impuestos es lo único que necesita el medio rural para atraer población? ¿Nada más? ¿Y en serio que se podrían bajar todos esos impuestos y en la medida que dicen? Mmm, demasiado electoralista. No sé por qué me da que el 11 de noviembre (en caso de ganar) no se expresarían en los mismos términos.

– ¿Qué propone Podemos para luchar contra la despoblación?

Pablo Iglesias fue el primero de todos en hablar del medio rural en el debate a cinco. Lo hizo en el bloque de cohesión territorial criticando que este tema se limite a Cataluña: “Mucha gente que nos está viendo y que vive en el medio rural sabe lo que significa no tener asistencia médica, y lo que significa no tener carreteras, ni trenes o un cuartel de la Guardia Civil. Y saben lo que significa no tener acceso a los servicios públicos y eso también es un problema territorial de España”. Una primera declaración de intenciones que se quedó ahí. En las tres horas posteriores de debate, ni una palabra más sobre la España interior.

No obstante, estas son las medidas de Podemos, algunas similares a las que propone el PSOE en su estrategia nacional para el reto demográfico:

1.- Plan Nacional de Desarrollo Rural. Al tomarlo como una cues­tión de Estado, activaremos un plan para revitalizar la estruc­tura social y económica del mundo rural mediante el impulso de las infraestructuras regionales, la localización prioritaria de los proyectos productivos señalados en los tres horizontes y la previsión de líneas de financiación prioritarias para estos y otros sectores, como el sector agrario sostenible, la ganade­ría extensiva y la pesca artesanal y de bajo impacto.

2.- Ofreceremos acceso prioritario a la tierra para la juventud, en coordinación con los bancos de tierras existentes, e implementaremos pla­nes especiales de empleo en zonas que, fruto de la discrimi­nación histórica, cuenten con una situación excepcional de baja tasa de empleo y especial afectación por el vaciamiento poblacional.

Mi análisis: hace falta y mucho meter mano al acceso a tierras por parte de los jóvenes. Ahora bien, ¿cómo se traduce ese acceso prioritario?

3.- Paquete de servicios básicos. Garantizaremos que todas las poblaciones puedan contar con los siguientes servicios: ser­vicio de transporte adecuado que comunique diariamente a demanda con la cabecera de comarca -estableceremos las obligaciones de servicio público adecuadas para asegurar el acceso a servicios de movilidad dignos, con independencia del lugar de residencia-; atención sanitaria a domicilio de calidad, si no es posible tener un centro de salud; atención in­mediata de una patrulla de la Guardia Civil en un máximo de 15 minutos; reparto habitual de suministros básicos cuando no sea posible disponer de una tienda de ultramarinos, para lo cual se establecerán líneas de ayudas públicas; al menos un cajero automático dentro de un radio de 20 kilómetros, financiado a través de un canon al sector bancario para la inclusión financiera y gestionado por Bankia; y centros cul­turales ciudadanos al menos en cada cabecera de comarca, así como una oferta cultural descentralizada en colaboración con las Administraciones competentes.

Mi análisis: me remito a lo explicado en el apartado del PSOE respecto a la atención sanitaria a domicilio y al transporte diario. Me temo que falta algo de contacto con el terreno… Creo que estas propuestas suenan muy bien, pero a cualquier habitante del mundo rural se le escapará una pequeña carcajada cuando las lea. Lo mismo sucede con los bancos. Aquí os dejo lo que sucede en el mío: https://www.historiasdepueblo.es/mi-pueblo-tampoco-tiene-banco-ni-cajero-automatico/

¡Y qué decir de la Guardia Civil! Recibir atención en 15 minutos como máximo, no es por ser agorera, pero dista bastante de la realidad… Insisto: falta pisar el terreno y empaparse bien de lo que sucede. No todo vale por mucho que estemos en campaña.

4.- Plan 8131: todos nuestros pueblos conectados a internet en una legislatura. Acceso a internet de banda ancha a un míni­mo de 30 Mbps y con un mínimo de 3G para cualquier núcleo habitado a un precio asequible, al que contribuirán las gran­des empresas del sector mediante un canon.

Mi análisis: esto ya debería ser una realidad.

5.- La España vaciada, primero. La manera más eficaz de reducir la desigualdad es implementar medidas de discriminación po­sitiva. En particular, le daremos la vuelta a la discriminación a través de un plan de choque para acelerar la equiparación de derechos y servicios, y para cerrar la brecha territorial.

Mi análisis: totalmente de acuerdo con una discriminación positiva. El medio rural lleva décadas sufriendo muchas discriminaciones. En un foro al que acudí recientemente, uno de los asistentes dijo que paga 120 euros por tener wifi (y no todos los días le funciona), mientras que en la ciudad se pagan alrededor de 50 euros. ¿Por qué se paga más dinero en los pueblos que en las ciudades por los mismos servicios?

6.- Cuan­do deban implementarse en distintas fases los principales avances del país -como la garantía de ingresos, la prestación por cuidado de niños y niñas o el Plan de Rehabilitación de Vivienda-, priorizaremos el mundo rural y descentralizaremos las inversiones, en particular, las del horizonte verde.

7.- Por otra parte, crearemos el marco para reducir a la mitad el IBI de las poblaciones con menos de 5.000 habitantes, compensando a los municipios por el descenso en la recaudación, y crearemos un fondo para luchar contra la despoblación en las comar­cas más vulnerables, con una dotación inicial de 500 millones anuales del Estado, que se complementará con el presupuesto europeo derivado del Programa Marco de Desarrollo Sosteni­ble del Medio Rural, que impulsaremos en la Unión Europea con un horizonte de 5 años.

8.- Superación del actual marco institucional de las Diputacio­nes Provinciales. Iniciaremos un debate de Estado para ac­tualizar la organización municipal, con las premisas de ir más allá de la estructura arcaica de las Diputaciones Provinciales y de generar instituciones capaces de frenar la fragmenta­ción y el debilitamiento de unos municipios que son cada vez más pequeños, así como de poder gestionar de manera de­mocrática un aumento de los servicios comunes, por ejem­plo, a través de las instituciones comarcales. Un primer paso consistirá en la implementación inmediata de la Ley 45/2007, para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural, para estudiar, al mismo tiempo, vías de mejora y superación de este marco.

Mi análisis: es cierto que hay numerosas duplicidades en el marco institucional. No obstante, me pregunto si eliminar las Diputaciones es lo mejor para el medio rural teniendo en cuenta que suelen ser las instituciones más cercanas a los pueblos (aparte del ayuntamiento, por supuesto). En el caso de una comunidad tan grande como Castilla y León, creo que una medida así complicaría aún más determinados trámites a quienes viven en el medio rural.

9.- Impulso a la financiación municipal mediante la articulación del criterio poblacional, junto a otros criterios, con el objetivo de ce­rrar la brecha territorial y la incorporación de fondos de com­pensación del valor forestal que aumenten la contribución del conjunto del país al sostenimiento de los bienes comunes ligados al mundo rural.

Mi análisis: está claro que la despoblación, más que el criterio poblacional, debería tenerse en cuenta a la hora de articular muchas medidas. No todo debería estar condicionado al número de personas que un municipio tenga censadas.

10.- Reformar el sistema de financiación autonómica para hacerlo más justo y que exista un suelo de ingresos efectivos para fi­nanciar servicios públicos dignos en toda España. El nuevo sis­tema de financiación autonómica se diseñará en diálogo con todas las comunidades autónomas, de manera vinculada a una reforma fiscal y a la solución del problema de las deudas.

Un último apunte: no se olviden de que todo esto no son más que promesas. Y si de algo está harta la España interior es de promesas electorales que una vez pasados los comicios caen en saco roto. Esta vez debería ser distinto. No tenemos más tiempo que perder. Se necesita voluntad política. Señores candidatos, créanselo: la despoblación es un problema muy grave. ¡Manos a la obra!

Somos pocos, pero no tontos

Sorianos, vallisoletanos y burgaleses se unen en una sola voz para reclamar el final de la Autovía del Duero, de la que apenas se han construido 50 kilómetros en 26 años. Por el olvido. Por el abandono. Por vaciarnos. Por tratarnos como ciudadanos de segunda. Pero, sobre todo, por el futuro: ¡Autovía ya!

“Soy tonto, pero no del todo”. Es la frase que solía repetirnos el profesor de historia y geografía que nos dio clase en segundo de bachillerato cada vez que algún alumno se atrevía a quejarse en alto de que caían demasiados temas en un examen o de que mandaba demasiados ejercicios de un día para otro.

Somos muchos los que, de una forma u otra, hemos crecido con esa consigna. Nos ha curtido. Ha marcado nuestro carácter. Este domingo no pude evitar pensar en ese profesor tan avispado, tan de sabérselas todas. Su recuerdo me vino durante la concentración que se celebró en la plaza mayor de Aranda de Duero, convocada por la plataforma ciudadana Soria ¡Ya!, el colectivo A 11 Pasos de Peñafiel (Valladolid) y la Plataforma por las Infraestructuras de Aranda.

Allí, unos cuantos ciudadanos -se habla de unas 2.000 personas- trasladaron su hartazgo por los 26 años de obras lentas en la N-122 y exigieron la finalización inmediata de todos los tramos de la Autovía del Duero, que de autovía no tiene demasiado. Animo a todos los políticos a los que últimamente tanto se les llena la boca con la palabra despoblación a que cojan su propio vehículo y se lancen a la apasionante aventura de llegar a Soria desde Aranda o viceversa. Ánimo, valientes.

Pues bien, el manifiesto conjunto de las tres plataformas puso en evidencia las promesas incumplidas por PP y PSOE. Promesas y más promesas. Mentiras y más mentiras. Y esto es justamente lo más doloroso: que nos tomen por imbéciles cuando no lo somos.

“Los castellanos seremos buenos, pero no tontos. No vamos a consentir que nos sigan tomando el pelo con sus mentiras y su palabrería”, dijo una de las personas que pronunció el manifiesto. Señores políticos, hágannos un favor. Grábenselo a fuego: no somos ningunos imbéciles. No confundan nuestra cordialidad con su ineptitud. No hay nada más reprobable que te ninguneen y que encima lo hagan durante décadas.

Así que, por favor, menos palabras y más hechos: ¡Autovía ya!

Entrevistas en Onda Cero Burgos

Os dejo también las dos entrevistas que le hice en Onda Cero Burgos a Vanesa García, portavoz de la plataforma Soria ¡Ya! tanto antes de la marcha lenta como el día de después en el programa «Contigo en la Onda».

Viernes 23 de agosto 2019: https://www.diariodeburgos.es/ondacero.aspx?c=ebab54702f53cba78aa8

Lunes 26 de agosto 2019: https://www.diariodeburgos.es/ondacero.aspx?c=dde31a00755feb2c1e3a

Los candidatos a presidir Castilla y León se ponen la boina

El primer debate entre los candidatos a la presidencia de Castilla y León en 24 años arranca con la despoblación. En líneas generales, los líderes de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos hablan cual papagayos. Llevan la lección aprendida. Cuesta saber si se lo creen de verdad o si simplemente cumplen el trámite. Prometen igualdad de oportunidades, internet en todos los rincones, bonificaciones fiscales para quienes se instalen en el medio rural… Ofrecen el oro y el moro. Qué facilidad la de la clase política para sumarse al carro de las modas sociales. Muchas palabras y poco contenido. Ojalá todas las promesas (o al menos una mayoría) se hagan realidad. Castilla y León no está para desperdiciar más tiempo. Las proyecciones del INE para los próximos 15 años son para echarse a temblar: la comunidad puede perder más de 210.000 habitantes.

El primer debate electoral en 24 años. Suena fuerte. Pero es lo que sucedió este martes en Castilla y León. Los candidatos a presidir la Junta uno al lado del otro. Sin plasmas de por medio. Dando la cara. A la izquierda, Pablo Fernández (Podemos), a su lado Alfonso Fernández Mañueco (PP), después Luis Tudanca (PSOE) y a su derecha Francisco Igea (Ciudadanos). El primer tema de discusión no podía ser otro: la despoblación. Sin contemplaciones. La pregunta del millón irrumpió una vez se colocaron en los atriles.

Apenas tuvieron un minuto cada uno para responder. Pronto llegó el vendaval de propuestas. Muy parecidas. Imposible distinguir si una medida la realiza el PP o tal vez Podemos. Hablaron de lugares comunes. De lo que la mayoría de expertos lleva reclamando décadas. Que si igualdad de oportunidades, que si servicios públicos de calidad, que si beneficios fiscales para quienes decidan instalarse en el medio rural, que si ayudas a la vivienda, que si internet llegará a todos los rincones, que si empleo de calidad, que si fomentar el patrimonio artístico y cultural, que si…

Pero, ¿cómo? ¿De qué forma? Habrá que esperar a otro debate para profundizar un poquito más. Eso sí, Castilla y León no está para esperar. Es la comunidad autónoma que más población perdió en 2018. Cuenta con un total de 2.398.214 personas inscritas en el Padrón a 1 de enero de 2019 frente a los 2.409.164 registrados en la misma fecha en 2018 y los 2.425.801 de 1 de enero de 2017, de acuerdo con el INE. Es decir, en 2018 la población cayó en 10.950 habitantes, un 0,5% respecto al año anterior. La región perdió 30 habitantes cada día del año 2018.

Los candidatos prometieron bonificaciones fiscales, pero sin concretar nada

En 2018 la población disminuyó en todas las provincias castellanoleonesas, de acuerdo con las últimas cifras de la Revisión del Padrón Municipal a fecha 1 de enero de 2019 por el INE. León perdió 5.570 habitantes, Zamora 2.855, Ávila 2.132, Salamanca 2.130, Valladolid 1.279, Palencia 1.355, Burgos 1.101, Segovia 842 y Soria 303. Precisamente Soria es la provincia menos poblada de España con 88.600 habitantes. Las siguientes provincias con menos habitantes son Teruel (134.572), Segovia (153.342), Ávila (158.498) y Palencia (162.035).

Las previsiones del INE para los próximos 15 años son para echarse a temblar. Según dichas proyecciones, en ese periodo Castilla y León puede perder 210.143 habitantes, que son más de los que tiene censados en estos momentos la provincia de Zamora (174.549). Tal caída demográfica dejaría el padrón regional en niveles propios del comienzo del siglo XX.

Unos datos que ninguno de los candidatos a presidir la Junta de Castilla y León citó. Se limitaron a repetir una y otra vez las supuestas bonificaciones fiscales que aplicarán, pero sin concretar si estas serán de un punto o de 20. Que no es lo mismo. Fueron a lo fácil, a lo popular, a ganarse el voto. A alguno le faltó decir «¡yo soy el más rural de todos! y que otro le contestara «¡no, yo más!».

Tras décadas de una ceguera monumental, sorprende la facilidad con la que ahora la clase política intenta sumarse al carro de las modas sociales. No quieren quedar desplazados una vez que buena parte de la ciudadanía sufridora del problema y algunos ensayos periodísticos exitosos han contribuido a resaltar la preocupación por el despoblamiento rural. Y todo a pesar de que la sangría demográfica en el medio rural español y castellanoleonés no es nada nuevo, ni imprevisto, ni circunstancial.

Lamentablemente, la despoblación entra en campaña, pero apenas se queda a las puertas de ser incluida en la agenda política real, la de plantear propuestas y ejecutarlas.

Basta un ejemplo. Tudanca preguntó a Fernández Mañueco hasta en tres ocasiones en qué parte del programa del PP está recogida la creación de la Consejería del Medio Rural que el candidato popular prometió en pleno debate, pero Mañueco le ignoró. “No me responde. No lo sabe porque no está. Es el asunto fundamental y no se puede frivolizar, no se puede mentir. Llevamos 32 años de gobierno que nos ha llevado a la mayor despoblación de España. Usted no tiene credibilidad. No sabe lo que quiere hacer y por eso improvisa, por eso inventa. No se ha leído su propio programa”, le espetó.

Así las cosas, si el PSOE gana el 26 de mayo parece que pondrá en marcha una vicepresidencia del gobierno para hacer frente al reto demográfico y un plan de retorno para los jóvenes que se han tenido que marchar puedan volver. Ojalá. Quiero volver.

Sí, madrileño, tú también deberías participar en la Revuelta de la España Vaciada

¿Vives en Madrid? ¿Tal vez en Barcelona? Seguro que últimamente has oído hablar de la despoblación del mundo rural. Es probable que te dé pena que se muera tu pueblo. Al fin y al cabo, allí pasaste muchos veranos cuando eras un niño. Después llegará la resignación. Qué se le va a hacer, te dirás a ti mismo. Total, allí no hay futuro. Pensarás que eso de la despoblación a ti ni te va ni te viene, que para eso vives en una ciudad. Te equivocas. Todos, urbanitas y rurales, de Galicia o Aragón, de Castilla y León o Andalucía, estamos llamados a participar en la Revuelta de la España Vaciada. Nos va el futuro en ello.

¿Vives en España? Si es así, este domingo tienes una cita en Madrid. Será a partir de las 12 de la mañana. En la Plaza de Colón. ¿Con quién? ¿Para qué? Con el presente y futuro de nuestro país. Puede sonar rimbombante, pero es la realidad. La Revuelta de la España Vaciada nos implica a todos. No importa si resides en el campo o en una ciudad. Tampoco si eres burgalés, valenciano o madrileño. La despoblación no entiende de excepciones. Es un problema que afecta a todo el territorio español.

Sí, a todo. La despoblación concierne a España como país. Una parte se vacía y la otra se satura. Ahí está el agujero negro de Madrid que todo lo engulle y el desierto que cada día que pasa se cobra un pedazo de territorio en Castilla y León y Aragón.

Zonas desiertas y envejecidas frente a ciudades superpobladas donde surgen tensiones de todo tipo. Quien viva en Madrid sabe, o mejor dicho sufre, unos precios de infarto por alquilar un mini apartamento en la periferia. Pequeño, no más de 40 metros cuadrados, caro (mínimo 700 euros) y casi con total probabilidad a una hora del trabajo. Porque el transporte es otro problema. Y ligado a él, la contaminación, además del estrés y la ansiedad.

La receta para el desastre.

Es fundamental apostar por mensajes que refuercen el éxito de vivir en el mundo rural

Bastan dos datos. El primero: desde el año 2000 hasta el 2017, la Comunidad de Madrid sumó 1,3 millones de habitantes. Sólo la capital aumentó su población en 300.121 personas, el equivalente a la ciudad de Valladolid. El segundo: en el lado opuesto se sitúa Castilla y León. Entre 2007 y 2017 perdió 102.606 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística. La población cayó en todas las provincias castellanoleonesas. Las previsiones del INE para los próximos 15 años son para echarse a temblar. Se estima que Castilla y León podría perder otros 210.143 habitantes, más de los que tiene censados en estos momentos la provincia de Zamora.

Así que, madrileño, barcelonés, bilbaíno o sevillano, no pienses que por vivir en una ciudad no te afecta la despoblación. No pienses que la despoblación es cosa de cuatro pueblos. De cuatro hippies que se resisten a dejar su pueblo.

Cuidado. Si no salvamos los pueblos, tampoco se van a salvar las ciudades ni el medioambiente. Todo va unido. Las ciudades no pueden vivir sin el campo y viceversa. Porque el mundo rural es mucho más que unos pueblos. Es todo un modo de vida, una cultura, son los responsables de la custodia del territorio, de que los bosques se mantengan y no se propaguen los incendios. Si se pierden esas raíces, perdemos nuestra identidad, nuestra base de futuro. La despoblación de las zonas rurales nos empobrece como país.

En la actualidad, el 90% de la población española vive en apenas el 30% del territorio. Visto de otra manera: el 10% de los habitantes de España reside en nada más y nada menos que el 70% del territorio. Insostenible. Por eso todos estamos llamados a empujar. Porque todos navegamos en el mismo barco.

Soria Ya! y Teruel Existe llevan muchos años haciéndolo. Reclamando igualdad de oportunidades. Desarrollo para todos, no sólo para unos pocos. España se juega su futuro. A no ser que el futuro que queramos para nuestros hijos es convertir Madrid en México DF.

Quizá el primer paso es luchar contra el desprestigio que se ha instalado en muchas mentalidades. A partir de los años 50 parecía que el que se quedaba en los pueblos era el paleto, el fracasado. Todavía arrastramos esa situación. La gente prefiere (mal)vivir en Madrid con un sueldo de 800 euros que irse a un pueblo en el que podría vivir de maravilla. Por eso, la comunicación es clave.

Su papel es decisivo para superar el lenguaje del desprecio y la losa del fracaso ligados al campo desde hace lustros. Vivir en los pueblos debería empezar a verse como algo positivo, como una oportunidad de crecimiento personal y profesional para miles de personas que viven en zonas masificadas y carentes de valores como la calidad de vida, la cercanía, las relaciones interpersonales, la biodiversidad, espacios más saludables donde todo está más cerca y donde los atascos casi no existen.

Para ello, es fundamental apostar por mensajes que refuercen el éxito de vivir en el mundo rural. Sin crear falsas expectativas, sin idealizar. Se pueden poblar adaptándolos a los nuevos modos de vida, con nuevas tecnologías y nuevas comunicaciones. El teletrabajo es la gran esperanza.

Revertir el proceso de despoblación implica, en primer lugar, hablar bien de nosotros mismos, derribar estereotipos y poner en valor los aspectos positivos de la España interior. No está vacía (la han vaciado). Está llena de riquezas. Por todo esto, el #31MsíVOY.

Un paseo por Ciruelos de Cervera… ¡con la televisión!

‘Paseos por la provincia’ recorrió Ciruelos de Cervera el 31 de enero. Bonito homenaje a sus gentes y su forma de vivir en el programa de La 8 Burgos (Radio Televisión de Castilla y León), de la mano de Gerardo de Mateo y Susana Andrés.

Ciruelos de Cervera es un pequeño pueblo de Burgos. Se encuentra a 67 kilómetros de la capital. Está situado en la comarca del Arlanza. Pertenece al partido judicial de Aranda y forma parte de la Mancomunidad de La Yecla.

Cuenta con una localización estratégica: está a 30 kilómetros de Aranda de Duero, a 30 de Lerma y a 30 de Salas de los Infantes. Y a sólo 15 kilómetros de Santo Domingo de Silos. Cuenta, además, con una entidad local menor: Briongos de Cervera.

¿Cómo se llega a Ciruelos?

Para llegar desde Burgos, se toma la autovía A1 en dirección Madrid. Unos 20 minutos después, llegamos a la salida 203, que nos señalará Lerma. Siguiendo la carretera, cruzaremos la Villa Ducal completamente, hasta llegar a una rotonda, cuya segunda salida nos llevará a Ciruelos, mediante la BU-900 dirección Silos. Admirando el paisaje durante otros 15 kilómetros, nos encontraremos, con un giro de 90 grados a la derecha hacia Tejada y Ciruelos de Cervera, por la carretera BU-V-9004. Pasaremos por prados, nos internaremos por un pequeño valle, dejaremos atrás Tejada, más pinares, y finalmente llegaremos a Ciruelos de Cervera.

Desde Aranda, hay que dirigirse hacia la carretera de Caleruega y Santo Domingo de Silos, la cual empieza al lado de la plaza de Toros. Unos 10 kilómetros después, veremos una señal que indica un desvío a la izquierda hacia Tubilla del Lago, una carretera que nos internará entre pinares en la que, con suerte, verás algún corzo.

Pasado el pueblo de Tubilla, nos encontraremos con un cruce, en el cual tenemos que seguir recto, dirección Santa María del Mercadillo. Unos minutos después, disfrutando de unas cuantas curvas y dejando ya de lado Mercadillo, continuamos por la misma carretera para llegar a Ciruelos de Cervera.

Con una altitud de 1.025 metros sobre el nivel del mar, Ciruelos se localiza junto al Espacio Natural de los Sabinares del Arlanza, uno de los sabinares más extensos y mejor conservados de Europa con ejemplares que superan los 2.000 años de vida.

¿Cuántos habitantes tiene?

Allá por el año 1950 tuvo más de 500 habitantes. 503 para ser exactos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Pero hoy la realidad es bien distinta. Ciruelos se vacía. Pierde población y lo hace a un ritmo vertiginoso. Cuando yo nací, en 1988, había 211 habitantes. Treinta años después, sólo quedan 101 empadronados. ¡Menos de la mitad!

Hasta Ciruelos llega el panadero todos los días de la semana

Su densidad de población ronda los 2,9 habitantes por kilómetro cuadrado.

No obstante, cabe destacar que esas son las cifras oficiales. Las reales reflejan una situación aún más dramática. Durante los 365 días del año, con su invierno duro y sus múltiples nevadas, apenas duermen en Ciruelos unas 25 personas.

¿Qué servicios tiene?

El pueblo cuenta con dos bares y dos tiendas de ultramarinos, que abren prácticamente todo el año. También tiene un polideportivo. Quizá de los más completos de toda la provincia. Pero apenas nadie lo usa.

Hay tres alojamientos rurales, de los cuales uno pertenece al ayuntamiento. Se trata de dos viviendas de dos habitaciones cada una situadas en el mismo edificio consistorial disponibles en alquiler.

Y hablando de turismo, no se puede olvidar la ruta de senderismo que parte desde la Iglesia de San Sebastián: el sendero del Alto de la Cabeza. Aquí todos los detalles.

La médica, en teoría, visita el pueblo los lunes y los viernes, pero si tiene guardia o nieva se suspende la consulta. La enfermera tiene asignados los miércoles (aunque con excepciones, como sucede con la médica).

Hasta Ciruelos llega el panadero todos los días de la semana. Todos. Los lunes, martes y viernes hace el reparto Roberto, el panadero de Tubilla del Lago. Y los miércoles, jueves, sábados y domingos es el turno de Carlos, vecino de Valdeande.

El carnicero de Huerta de Rey acude los viernes y el de Covarrubias los martes y jueves. Quien quiera comprar pescado puede hacerlo los jueves.

¿Qué servicios no tiene?

Hace más de un año que no hay banco. Me explico: Ciruelos nunca ha tenido banco ni cajero automático, pero una vez al mes acudía un trabajador de distintas entidades para que la gente hiciera las transacciones que necesitara.

Ahora ya no llega ningún banco. El último en hacerlo fue CaixaBank. Antes también dieron servicio el Banco Castilla, Caja Rural y Caja del Círculo.

No hay autobús para ir a Aranda. Y eso que sólo está a 30 kilómetros de distancia.

El autobús que va a Burgos pasa a diario y tarda dos horas en llegar a la capital.

¿Y wifi? ¿Hay wifi?

Vayamos por partes. Wifi público no. Pero cobertura sí. Desde que Movistar y Vodafone activaron el 4G Rural, se navega de maravilla. Como en cualquier ciudad.

De la misma forma, se pueden realizar llamadas telefónicas sin ningún problema de cobertura. Recuerdo que de pequeña íbamos a las eras para conseguir aunque fuera una raya de cobertura. Ahora todo eso es historia.

Por Ciruelos vuelve a pasar el autobús que hace la ruta escolar. ¡Qué gran noticia!

Al margen de servicios, hay algo más que me gustaría destacar. Desde el invierno pasado Ciruelos se quedó sin rebaño de ovejas. Siempre ha habido. Todas las tardes comían hierba en las eras antes de dirigirse a la nave. Pero esa estampa ya se acabó.

A cambio, por Ciruelos vuelve a pasar el autobús que hace la ruta escolar. ¡Qué gran noticia! Se llama Sandra, tiene seis años y va al colegio rural agrupado de Gumiel de Izán.

El pueblo tiene un museo: Días de Escuela y Marzas. Una joya donde se recrea cómo era la vida antiguamente.

¡Os invito a visitar Ciruelos! ¡Merece la pena!

Como dice mi amigo Agapito… ¡qué bien vivimos los de los pueblos!

Más de 70 años de la gran cabalgata de Reyes (y casi única) en Ciruelos

Corría el año 1944. El marido de la maestra organizó una cabalgata que aún hoy recuerdan los más ancianos del pueblo. A lomos de tres machos y con una capa a sus espaldas, Atilano, Florencio y no se sabe bien si Tomás o Carmelo emularon a Melchor, Gaspar y Baltasar. “Fue un día de mucha ilusión”, cuenta Félix.

Sin cabalgata, pero con Reyes Magos y, sobre todo, con ilusión. Así vive Ciruelos de Cervera (Burgos) la llegada de Sus Majestades. Hace más de 70 años que no hay cabalgata. Más de 70 años que sus habitantes no ven un 5 de enero por sus calles a Melchor, Gaspar y Baltasar. Aún así, los más ancianos del pueblo recuerdan con especial entusiasmo aquel invierno de 1944. Tal vez de 1943.

Félix y Justina, los dos vecinos de mayor edad, no se acuerdan con exactitud de la fecha. Pero sí lo bonito que fue aquel día. Magia pura a juzgar por sus palabras.

Según cuentan, Atilano, Florencio y no saben bien si Tomás o Carmelo hicieron de Reyes Magos. Montados en machos, fueron bajando desde la tenada del Juanito -en dirección Briongos– hasta el puente que se encuentra a la entrada de Ciruelos. Allí les estaban recibiendo todos los vecinos.

Los tres llevaban capas. Les acompañó Mauro con una mula a la que colocó un cajón con juguetes. Entiéndase por juguetes unas mandarinas, algunas castañas, un puñado de caramelos…

Después, Sus Majestades ciruelanos dieron una vuelta por el pueblo y tal como recuerda Justina, fueron a la iglesia “para adorar al niño”.

A Félix le gustaría que los Reyes salieran este año “a dar una vuelta por el pueblo aunque no trajeran ningún regalo”

De la organización de la cabalgata se encargó el marido de la maestra, una catalana llamada Dolores. “Eran los años de la guerra. No recuerdo su nombre, pero debía estar desterrado. Era un señor listísimo”, dice Justina, de 88 años, la vecina de mayor edad de Ciruelos, que en invierno apenas supera los 25 habitantes.

La nostalgia se apodera de ella: “Me acuerdo muchas veces. Parece que lo estoy viendo ahora. Estábamos todos en la ermita esperando y llevaban una luz como si fuera una estrella que los guiaba”. Fue el gran acontecimiento navideño.

“Estuvo muy, muy bien”, enfatiza. De la misma forma se expresa Félix, de 87 años: “Fue muy bonito. Un día de mucha ilusión”. Al 2019 le pide salud… y algo más. A Félix le gustaría que los Reyes Magos salieran este año “a dar una vuelta por el pueblo aunque no trajeran ningún regalo”.

No estaría nada mal. Desde aquel gran acontecimiento tuvieron que pasar unos 40 años, ya en 1984, para ver otra cabalgata en Ciruelos, un acto algo más discreto que se hizo en la plaza mayor, donde se recreó un pesebre y los niños acudieron a recoger sus regalos. En aquella ocasión, los Reyes fueron Elías, Víctor (hijo de Martina y Josito) y Fernando (hijo de Aurora y Román).

Hubo que esperar otros casi 20 años (en torno al año 2000) para ver algo parecido a una cabalgata en Ciruelos. Elías sacó el tractor -como recuerda Félix- y los Reyes dieron una vuelta al pueblo montados en el remolque.

Puede que Ciruelos no tenga cabalgata, puede que todo haya cambiado mucho, que ya no haya machos, ni mulas, pero Félix y Justina están convencidos de que Melchor, Gaspar y Baltasar pasarán por el pueblo. ¡Felices Reyes!

¿Cómo hablar de protectores de estómago, cochinos y dictadores en sólo dos horas?

Un bar cualquiera de un pueblo burgalés cualquiera. Un domingo cualquiera. Y una conversación que de cualquiera no tiene nada.

El escenario no puede resultar más sencillo. Un bar. Da igual cuál. En la provincia de Burgos. Dos hombres de mediana edad apuran un chorizo y un poco de pan al tiempo que beben vino tinto con gaseosa. En las aproximadamente dos horas que después pasan juntos mantienen una conversación de lo más surrealista.

Son dos horas que dan para mucho. Juzguen si no. Hablan de temas tan dispares como la matanza del cochino y la independencia de Cataluña. También de la despoblación que sufre Castilla y León. De repente, citan nombres como Antonio Machado o Marine Le Pen. Y sólo unos segundos más tarde rememoran su infancia de monaguillos. Sí, todo esto en 120 minutos. Saltan de un tema a otro a una velocidad endiablada.

Vamos por partes. Uno se arranca a hablar sobre los protectores gástricos, tipo omeprazol. ¿No había un tema mejor para un domingo lluvioso de otoño? El otro contesta que no los ve nada lógicos y cuestiona por qué no inventan, por ejemplo, un antibiótico que a la vez actúe de protector. ¡Lo que se pierde la ciencia!, pienso mientras los escucho.

Después le toca el turno a los cochinos. O más bien a la obligación de solicitar autorización al Ayuntamiento correspondiente si se sacrifica el cerdo en casa. En la matanza doméstica, un veterinario autorizado debe inspeccionar la carne de cerdo para que el consumo sea seguro. Pues bien, todo eso no convence para nada a uno, mientras el otro insiste en que más vale prevenir.

«Muchos cerebros se han quedado en la cuneta por luchar por la democracia»

Y de una tradición pasan a otra. Esta tiene que ver con la iglesia. Ya se han bebido el café y están con el chupito. Uno bebe coñac y el otro, orujo de hierbas. El del coñac recuerda que de pequeños todos querían hacer de monaguillos porque luego recibían una propina, pero a él el cura sólo se lo pedía en las misas que se celebraban de lunes a viernes. “Los fines de semana y, sobre todo, si había bautizos o bodas, les mandaba a otros”, dice con retintín.

Poco después, entran en política. Es el gran tema. No podía fallar. Todo el mundo opina de un gobierno tal o cual y los bares de los pueblos no son una excepción. A continuación, el diálogo alocado que entablan:

– En este país han matado a muchos cerebros. Gente inocente, modelos a seguir.

– ¿Quién los mató?, cuestiona el otro, que pide el segundo chupito de hierbas.

– Los mataron a todos y los tiraron a las cunetas de cualquier manera. Por ejemplo, a Machado, insiste el primero. Y añade: “Cuando se va un cerebro lo siento mucho. Se va una sabiduría de la hostia”.

– ¿Pero quién los mató? ¿O quién los mandó matar?

– No lo sé. Cuando mataron al sargento yo estaba en los cojones de mi abuelo. Así que no me preguntes si fue la derecha o la izquierda. Yo te digo que fueron asesinados. Mira, ahora hay naranjitos.

– Ponnos un chisme, se limita a decir su interlocutor.

Un trago después, retoma la conversación. Siguen con política. Pero con un giro de 180 grados.

– Lo que nos ha costado tener una democracia. España se rompe…

– Por eso te he dicho antes que muchos cerebros se han quedado en la cuneta por luchar por la democracia. Que tienes a Le Pen a las puertas, mira lo que ha pasado en Brasil [donde el ultraderechista Jair Bolsonaro asumirá la presidencia el 1 de enero] y Vox en Andalucía. No sé si estás en la onda.

– Con todo esto, ¿qué me quieres contar?

– Que van a mandar dictadores.

– ¿Qué dictadores hay ahora en España?

– Pues más de cuatro hay en las empresas. Se está haciendo un cocido en Europa

– Pues a la hora de votar te lo piensas.

– Ya te he dicho que no voto. Y que no me toque estar en la mesa [el día de las elecciones]. Te pagan 60 euros, pero yo no quiero su dinero. ¡Vete tú y si no sus hijos o sus queridas!

– No sé ya ni de lo que me hablas, se da por vencido el otro.

No acaba ahí la cosa. Tampoco la bebida. Sacan a colación a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, la tesis doctoral de Pedro Sánchez, retoman el desafío independentista, hablan de los políticos presos, citan a Rajoy y las prejubilaciones en la banca. “Les dan 20 millones y que se ría el mundo. Y aquí estamos nosotros mileuristas o con 600 euros. Eso, eso es de lo que te tienes que dar cuenta”, subraya el de coñac, que desde hace un rato se ha pasado al ron con limón.

Y por si fuera poco, se despiden con otra mini conversación gloriosa.

– ¿Quién soltó a los topillos?, suelta de repente uno de ellos en referencia a la plaga que hubo en Castilla y León en 2007.

– Sería con avionetas.

– Esos los soltaron, no son un fenómeno de la naturaleza. Al final hubo invasión. Entonces estaría Aznar de presidente.

– Personaje más impresentable no he visto.

– Que yo no soy del PP.

– Puedes ser de lo que quieras. En la vida, simplemente, hay que ser agradecidos.

Cuando parece que van a terminar, uno saca a relucir el nombre de Ruiz-Mateos y el Opus Dei. Después de relatar corruptelas varias, suelta una frase cargada de verdad, de mucha verdad. “Con un cura no puede un pueblo, con dos curas ni dios y con una comunidad como la de Silos ni la Santísima Trinidad”.

Ahora sí, los dos se despiden. Y el mensaje, pese a las discrepancias, converge: “¡Qué bien vivimos los de los pueblos!”.

 

Mi pueblo tampoco tiene banco ni cajero automático

Conseguir efectivo en pequeñas localidades, como Ciruelos de Cervera, es casi una misión imposible. Caja de Burgos es la única entidad que da servicio, pero solo una vez al mes. Un millón de ciudadanos no tiene acceso a una oficina en su lugar de residencia.

Ciruelos de Cervera (Burgos) no tiene bancos. Nunca los ha habido y todo apunta a que nunca los habrá. Tampoco hay cajeros automáticos. Simplemente son una quimera. Es uno de los 3.246 municipios de España que no cuenta con ningún tipo de sucursal. Como en el resto de pueblos donde la despoblación avanza sin que nadie le ponga remedio, la edad media supera los 60 años, los baches ‘decoran’ los ya de por sí difíciles accesos por carretera y está alejado de cualquier polo industrial. Le separan 32 kilómetros de Aranda de Duero. Hasta Burgos capital son casi 69 kilómetros, 200 a Madrid y alrededor de 220 a Bilbao.

Por no hablar de servicios básicos… En teoría, el médico acude dos veces a la semana. Sin embargo, en muchas ocasiones la visita no se produce hasta los 15 días. No hay escuela, hace décadas que cerró. Y el cura (al margen de la categoría de servicios básicos), no ofreció misa ni el Día de Domingo de Ramos.

Como publicaba el periódico El País el pasado 6 de mayo, la crisis financiera ha causado el cierre de miles de sucursales, «sobre todo en pequeñas localidades cuyos habitantes tienen dificultades para conseguir efectivo». Aunque el cierre no ha afectado directamente a Ciruelos (puesto que nunca tuvo banco), sus habitantes, unos 25 en pleno invierno, no tienen fácil el hecho de obtener dinero en metálico.

Un trabajador de Caja de Burgos se desplaza hasta el municipio el segundo lunes de cada mes. Es la única oportunidad para sacar dinero. Si alguien se olvida o no puede, por ejemplo, porque esté enfermo, mala suerte. Toca esperar cuatro semanas. Se dice pronto. El financiero atiende en un despacho que habilita el propio ayuntamiento. Una vez acaba en Ciruelos, continúa la ruta por la zona. Hace unos años también daba servicio la Caja de Ahorros del Círculo Católico. Hoy solo lo hace Caja de Burgos, absorbida por CaixaBank. Además, hay que tener en cuenta que para la gente mayor resulta bastante difícil tener que desplazarse a un municipio cercano. Muchos no conducen y apenas hay autobuses. En Ciruelos, la única ruta tiene Burgos como destino: dos horas de ida y otras dos de vuelta, cuando en coche el trayecto dura unos 50 minutos.

Las provincias que sufren una mayor exclusión financiera son Zamora, Ávila, Burgos, León y Palencia

En total, 1,13 millones de ciudadanos no tienen acceso a una oficina en su lugar de residencia, cerca de un 20% más que antes de la crisis, según el informe El acceso a los servicios bancarios en España, publicado por Joaquín Maudos, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia. Son el 2,4% de la población española. Como recuerda Maudos, «ahora funcionan las mismas sucursales que en 1983, lo que supone retroceder casi 35 años».

Como recoge el estudio, la mayor exclusión financiera está en Zamora, Ávila, Burgos, León y Palencia. Aunque existen otros canales para acceder a los servicios bancarios, como las tarjetas o la banca online, la brecha tecnológica hace prácticamente imposible su uso. El acceso a las tecnologías de la comunicación es casi nulo. En el caso concreto de Ciruelos, la mayoría de la población, de entre 65 y 85 años, no dispone de ordenadores y apenas de móviles. Sobra decir nada más.

Además, son personas con un uso tradicional del dinero en efectivo. En los bares no se puede pagar con tarjeta. Los panaderos, que acuden cada día de Valdeande y Tubilla del Lago (a unos 12 y 14 kilómetros), y venden desde la furgoneta, también cobran en efectivo. Igual que el carnicero, cuya visita, ya sea procedente de Covarrubias o Huerta de Rey, se produce un día por semana. Hay quienes, acostumbrados a tropezar con un sinfín de cajeros automáticos, pasan por alto este panorama. Pero lo que queda claro es que la falta de oficinas bancarias complica la vida en los pueblos. Otro trastorno más en la España vacía.


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Félix no tiene con quién pasear

El suicidio demográfico es una realidad en la localidad burgalesa de Ciruelos de Cervera. Su habitante más longevo cree que en dos años desaparecerá el pueblo. “En la España de toda la vida abundaban los niños y predominaban las familias numerosas. No éramos un país rico, pero vibrábamos de vida. Así fue hasta hace un cuarto de siglo o poco menos. Ahora vivimos en un país donde cada vez se peinan más canas y en el que la chiquillería brilla por su ausencia».

Félix tiene 85 años. Nació un 2 de mayo en Ciruelos de Cervera, Burgos. La Segunda República apenas tenía 18 días de vida. Es, o mejor dicho era, el sexto de ocho hermanos. Después matiza: el octavo de diez. El primero de la saga falleció con tan sólo tres meses y al segundo se lo llevó un ataque de meningitis a los siete años. Mientras bebe una manzanilla en pequeños sorbos recuerda que, según le contaron, nació en su propia casa y que durante el parto su madre recibió la ayuda de «la Isidora, la madre del Mauro».

Actualmente, sólo su hermano Pancracio, de 82 años, y él viven. Apenas coinciden unos días al año, casi siempre en verano, cuando éste se escapa de Barcelona. «Esta vez le vi bastante bien, oye», dice tras aclarar que hace un tiempo estuvo «entre Pinto y Valdemoro» por una afección en el hígado. Él, por su parte, apunta que siempre merienda un yogur a las siete de la tarde y que no come mucho porque «no es bueno». En su dieta no faltan las judías una vez a la semana y el pescado para la cena: «Me mantengo entre 80 y 81 kilos».

«En dos años este pueblo desaparecerá, nadie tiene ilusión por él»

Félix es también el más longevo de todo el pueblo. Allí vive los 365 días del año. Hoy, aquel chaval que creció rodeado de 70 mozos pasea sólo por las calles de Ciruelos. Lamenta no tener con quién hacerlo, al menos en invierno, cuando el municipio no supera los 25 habitantes. Asegura que está «aburrido» de ver la televisión pero si hay una película del oeste no la perdona. «Muchas veces estoy solo y no tengo con quién hablar», continúa para poco después soltar su premonición: «En dos años este pueblo desaparecerá, nadie tiene ilusión por él». Puede que no le falte razón. Al menos las estadísticas están de su lado. Los últimos datos del INE, publicados esta semana, revelan que en el primer semestre del año vinieron al mundo 1.305 burgaleses y fallecieron 1.926. «Todo tiene un principio y un final en esta vida y hay que llevarlo lo mejor que se pueda», dice al tiempo que apura la manzanilla.

Abril del 48

Mientras tanto, prefiere hablar del pasado. Dice que recuerda mejor lo que sucedió hace 70 años que lo que hizo ayer. Y da buena muestra de ello. Recupera su época de estudiante en una escuela, la de Ciruelos, en la que había cerca de 40 mozos y unas 50 mozas. La melancolía vuelve a apoderarse de él: «Fíjate y ahora nadie». Él, uno de los pocos solteros de entonces, habla incluso de que «alguna vez sí tuvo novia» pero aquello no cuajó. Cambia rápido de tema. Evoca otros episodios. Y sin saber muy bien porqué se arranca a hablar sobre el fuego que arrasó la pedanía de Briongos. «Estábamos el Apro y yo tomando el sol fuera del corral cuando apareció el Clemente con la bicicleta para avisar de que había fuego. No sabíamos si creerle porque entonces lo decían muchas veces aunque fuera mentira».

En el primer semestre de este año vinieron al mundo 1.305 burgaleses y fallecieron 1.926, según el INE

Ambos decidieron poner rumbo hacia Briongos. A pata, eso sí. «Adelantamos a la Toribia y a la Lauren que iban a lavar la ropa y llegamos los primeros», dice haciendo alarde de su memoria. Y continúa: «Allí estaba el Hilario, que nos tiró por la ventana unas alubias, tampoco muchas, y después le dijimos que saltara él porque si no iba a arder. Después fuimos a la casa del tío Sotero y antes de tirarse nos echó unos garbanzos y unas sartas de chorizos». Tampoco pasa por alto que «el Piano» y el tío Sotero se subieron al tejado o que el maestro se desplazó en macho hasta Oquillas (a unos 20 kilómetros) para llamar a los bomberos. «Tardaron, por lo menos, tres horas en llegar». El fuego arrasó el 75% del pueblo. Fue un 6 de abril de 1948.

«Los curas eran terribles»

Accidentes al margen, también tiene tiempo para hablar de las juergas que se corrían de jóvenes. «Algunos las preparaban de mil hostias», espeta. Habla del Carnaval y de que nunca llegó a disfrazarse porque estaba prohibido. En una ocasión, cuenta, el cura arrancó las máscaras «a tortazos» a una cuadrilla que se saltó el veto y después el alcalde les impuso como arresto que le llevaran «un viaje de leña». Por si hubiera dudas se encarga de mencionar que lo partían con hacha, «no como ahora», y de lanzar una pulla a la Iglesia: «Los curas de entonces tenían un poder terrible».

Vuelve a mirar el reloj. Son las siete menos cinco. Ya lo había advertido. Siempre merienda a en punto. Se planta el gorro y muleta en mano se acerca hasta la barra para dejar la taza de manzanilla ya vacía. «Hasta otro rato».


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